Qué son las flores de temporada

A la hora de elegir el ramo de novia resulta a veces un quebradero de cabeza saber qué flores de temporada dispondremos en la fecha elegida para la boda. Miramos ramos de novia por internet y cuando vamos a nuestro florista… ¡chof! nos dice que esa flor no está disponible para nuestra boda, que está fuera de temporada. Si has elegido un buen profesional sabrá aconsejarte acerca de flores similares a las que te gustan y que sí están en temporada, consiguiendo un efecto muy similar o incluso más bonito que el ramo de la foto que encontraste en internet.

Las flores de temporada

Las flores en su mayoría tienen temporadas, fechas en las que por naturaleza crecen más fuertes, vigorosas y bonitas. Cuando nos encaprichamos de una flor en los momentos en que está comenzado o terminando la temporada corremos el riesgo de que no esté en todo su esplendor. Por ejemplo; esto pasa con las Peonias. Su temporada es mayo – junio. Si queremos nuestro ramo de novia de Peonias en agosto quizás tendremos flores bonitas y quizás no. En cambio, si elegimos Rosas o Eustoma en agosto nuestro ramo será espectacular.

flores de temporada

Ramo de novia de Peonias cerradas en junio

Una flor que encontramos todo el año es la preciosa Gerbera, de aspecto alegre, campestre y desenfadado.  La encontramos en muchos colores, excepto la gama de malva y azules. Recurrir a ella para diseñar nuestros proyectos florales no nos causará ningún problema, ya que está disponible todas las temporadas del año:

ramo de novia de gerberas

Hay un error al pensar que las flores de temporada son más económicas. Todo es muy relativo. No es que una flor de temporada sea económica, sino que comprar una flor fuera de temporada supone un coste más elevado porque cultivarla fuera de fecha conlleva unos costes añadidos. Hay temporadas en el año en que las flores sufren bajadas y subidas de precio, dependiendo de la demanda (1 noviembre, San Valentín…). El precio de las flores también depende de dónde las compres, ya que no es lo mismo comprar flores en una floristería donde utilizan un conservante de alta calidad, donde saben cómo tratar cada flor y dónde las mantienen en frío, que en un mercadillo o en un supermercado.