Los beneficios del Aloe Vera son muchos a cambio de muy poco.

El Aloe Vera ha sido utilizado desde hace siglos por las civilizaciones antiguas; china, egipcia, árabe… hasta la nuestra, la occidental.
Desde siempre esta planta suculenta se ha utilizado por todo el planeta como una planta ornamental, y lo que es más importante, como una medicina. Hoy sabemos que los beneficios del Aloe son muchos, desde reducir las arrugas de la piel hasta relajar las quemaduras.

El Aloe Vera es una de las plantas más fáciles de cultivar. Solo necesita un poco de agua de vez en cuando y un clima templado como el nuestro. El abonado es algo que cada uno decide, ya que no es indispensable. Y con esta simple iniciativa de cuidar un Aloe en casa, nos abrimos a una amplia riqueza de usos medicinales.

La planta tiene unas gruesas hojas llenas de un gel o sustancia pegajosa que podemos utilizar fácimente. Simplemente hay que cortar una de sus hojas y apretar para extraer su interior. Con ese sencillo gesto podemos empezar a disfrutar de ella y utilizarla para calmar quemaduras, cicatrizar heridas, aliviar picaduras de insectos, reducir arrugas de la piel,  hidratarla, acondicionar el cabello si se usa como champú o utilizarla como gel de afeitado, entre otras. ¡Y solo he hablado de sus usos por vía tópica!

Buscando el Dioscórides, de Pio Font Quer, para mí unos de los libros más completos que se han escrito sobre botánica y usos medicinales de las plantas, he aprendido que el Acíbar es el jugo extraído de las hojas del Aloe cuando se cuaja en una masa sólida muy amarga. “Generalmente, se obtiene dejando fluir el licor que se escurre de sus hojas cortadas transversalmente, por la cortadura de las cuales rezuma colocadas sobre un recipiente a propósito. Este licor se deja que se concentre y se vaya espesando al calor del sol (…)”.

DIOSCORIDES-Aloe vera

El Acíbar se ha utilizado por las civilizaciones más remotas, comenzando por su lugar de origen, El Cabo.

Como siempre, las plantas dan mucho y piden poco.

ALOE VERA 01