Hola, soy Débora, propietaria de Andrómeda floristería creativa. Soy la segunda generación de floristas de mi familia. Desde hace diez años dirijo el negocio, a veces con más o menos ayuda, pero siempre capitaneando el barco.
Me considero una artesana que trabaja con las manos y la creatividad. Aparte de mis conocimientos en arte floral me ayudó mucho a desarrollar mi oficio el haber estudiado Bellas Artes, ya que aprendí a investigar nuevos materiales, ser más creativa y mejorar mis técnicas plásticas.Andrómeda se encuentra en un pueblo, Chiva, en Valencia. Un lugar tranquilo. Cuando abro la ventana del taller veo el barranco, árboles, agua y casas que llevan ahí muchos años.

hola

Necesito esa tranquilidad para trabajar. Soy muy perfeccionista, me tomo el tiempo que haga falta para terminar lo que llevo entre manos. Disfruto del proceso y cuido los detalles pensando en la persona que recibirá lo que estoy haciendo.
No hay mejor recompensa por el trabajo realizado que un cliente contento. Llámame egoísta, pero os quiero ver satisfechos. Me encanta ir a las casas a entregar encargos y ver esas las caras de sorpresa, o recibir un mensaje desde cualquier lugar de la península transmitiéndome la alegría de alguien que abrió una caja con mi producto.
Después de estos dos meses de parada obligatoria, he tomado la iniciativa de introducir productos ecológicos en la tienda. Creo que unir las flores y plantas con este tipo de productos crea una línea de trabajo muy natural y sostenible. Simplemente estoy extendiendo mi estilo de vida a mi trabajo, todo ha llegado por pura inercia.